Recomendaciones y desafíos en endoscopias

María Eliana Gómez

Enfermera de la Universidad de Chile, magíster en epidemiología y en salud pública, directora de la Sociedad de Prevención y Control de Infecciones. 

Hay que capacitar a los enfermeros responsables de la esterilización para que sean verdaderos garantes de calidad.

Actualmente no podemos hablar de epidemiología de las endoscopias en Chile porque, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos y Europa, no existe un registro o un catastro de estos procedimientos, por lo que las infecciones producidas durante este tipo de intervención no se registran.

 La demanda por endoscopias ha aumentado de manera exponencial y junto con esto, una creciente preocupación por la manipulación de los endoscopios. Sobre este tema, sabemos que el reprocesamiento de los aparatos ha demostrado tener un margen estrecho de seguridad y que cualquier objeción del protocolo recomendado puede conducir a la supervivencia de microrganismos.

Desafíos y brechas en calidad

Durante mi experiencia investigando el tema me he dado cuenta de que, en Chile, tenemos un reprocesamiento pobre y hay errores en la aplicación de las guías sobre limpiezas y desinfección de los endoscopios.

Esto se da principalmente, porque el equipo a cargo de esterilizar y lavar los endoscopios debe estar capacitado y adherido a las recomendaciones de prevención de control de infecciones, principalmente indicaciones universales, para entender las razones que hay detrás de cada paso, y así adherir a las buenas prácticas. Sin embargo, en Chile todavía los profesionales actúan mecánicamente.

Otro punto importante es el prelavado, este debería realizarse inmediatamente después en el área de trabajo, para que el material sea más fácil de limpiar y de eliminar la materia orgánica. Cuando se termina la intervención, el endoscopista y el técnico en enfermería debería pasarle una compresa húmeda para hacer un arrastre mecánico por fuera y por dentro, además de la irrigación con agua inmediatamente antes de llevar al lavado.

Se debe desechar el detergente enzimático. Esta fue otra de las sorpresas que me llevé en mi trabajo de campo, porque si yo pongo en mi inmersión un colonoscopio y reutilizo ese limpiador, estoy recontaminando el aparato que viene después,  ya que el detergente enzimático no actúa sobre los microorganismos, su función es captar las enzimas como la proteasa, la lipasa, ese es su rol.

Estándar de excelencia

Quiero destacar las recomendaciones del HIPAC, que ha hecho énfasis en protocolizar todas las investigaciones y elaboración de normas relacionadas con infecciones asociadas a la atención de salud del año 2006, lo pasos esenciales del reproceso son:

  • Prelavado
  • Test de fuga
  • Lavado manual
  • Inspección visual
  • Desinfección o esterilización
  • Almacenamiento y documentación

Sin embargo, lo más importante para las enfermeras es tener un rol de liderazgo en programa del reproceso y hacer un plan de trabajo. Además de formar equipos multidisciplinarios junto a la enfermera de infecciones, de esterilización y de la DAN y con conocimiento científico hacer vigilancia en las intervenciones y asegurar que se hagan notificaciones de ello.

Para lograr un estándar de calidad de excelencia es imperante que los profesionales continúen investigando en sus áreas de desarrollo clínico. Es la única manera de que podamos procesar toda la tecnología en salud, que nos está llegando.

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